Jamás ha sido tan materialista el mundo como hoy, y sin embargo tan frívolo y cobardemente psiquista. Las brujas que leen las cartas, hipnotizadores, médiums, espiritistas, sugestionadores, hechiceros, curanderos, charlatanes de todo tipo, están presentes en todas partes. Se los ve tanto en los tugurios como en los palacios, tanto en público como en secreto. Se cree en lo absurdo, en lo fantasioso, y una rara locura colectiva recorre de lado a lado el planeta.