Un anacoreta y penitente, posiblemente un monje azul viviendo austero, dentro de su celda en algún monasterio, podría psicológicamente encontrarse ubicado en una colonia de asesinos, pistoleros, atracadores, drogadictos, debido precisamente a YOES infra- conscientes o inconscientes, sumergidos profundamente dentro de los recovecos más difíciles de su psiquis.