Lo que se quiere es que cada uno se revolucione, avance como un verdadero soldado en el campo de batalla, sin fanatismos, unidos para ver verdaderos resultados, hechos a través de cada uno de nosotros. Los fanáticos se acomodan como instructores y directivos dentro de los grupos, atrapan a las personas que llegan en busca de la liberación para meterlos en el camino del fanático, y si éstas se rebelan, buscan la forma de sacarlos de los grupos.