La Esencia es lo verdadero, lo real, lo inmortal de cada uno de nosotros, es lo único que verdaderamente vale la pena. El ciento por ciento de nuestra Esencia es inmortal, pero se encuentra dividida en dos partes, una que es libre y autoconsciente, con el 3% de conciencia despierta y libre, y el 97% restante de Esencia es inocente y atrapable, con el propósito de que nosotros la liberemos y hagamos nuestra propia creación, para poder sacar la sabiduría del mal.